El 1 de diciembre es el Día Mundial del SIDA. Actualmente escuchamos menos acerca del SIDA que antes, y esto se debe en parte a que ha sido reemplazado por otras preocupaciones globales, como el cambio climático o la pandemia de gripe. También porque se ha hecho mucho para enfrentar esa amenaza. Por ejemplo, ha habido un gran aumento en el número de personas que reciben tratamiento en los últimos cinco años. Me complace hacer notar que el Reino Unido es el segundo mayor donante bilateral para combatir el SIDA, con 1,5 billones de libras entre 2005 y 2008. Y el costo de los medicamentos para el sida ha disminuido considerablemente desde el año 2000.
Pero hay todavía mucho por hacer. 33 millones de personas en todo el mundo viven con VIH, y por cada dos en tratamiento, cinco más se contagian. No hay una cura en perspectiva. Alrededor de 15 millones de niños han quedado huérfanos debido al SIDA, y en muchos países esta enfermedad ha significado un retroceso de décadas de desarrollo y progreso.
He visto las cifras publicadas recientemente que muestran a Bolivia con un porcentaje relativamente pequeño de su población afectado por el VIH/SIDA, pero ese porcentaje está creciendo. Este no es el momento para dejarse estar. Los derechos de las mujeres y los niños, y los temas que rodean la discriminación contra estilos de vida alternativos, también estén en el centro del debate. Actitudes tanto como dinero. Vale la pena reflexionar, ya que transcurre otro Día Mundial del Sida, en sentido de que el VIH/SIDA no ha desaparecido, y que necesitamos redoblar nuestros esfuerzos para prevenir una mayor expansión de este terrible virus
Posted at 15:57 01 diciembre 2009 by Nigel Baker | Comentarios[0]
