La pandemia mundial de gripe A H1N1 ha demostrado cuán vulnerables son todos los países en este mundo globalizado. No podemos seguir diciendo que el problema es de otros. Los viajes internacionales llevan enfermedades como la gripe rápidamente a todos los rincones del mundo. La más reciente pandemia puede haberse iniciado en México, pero ahora afecta a prácticamente todos los países en el mundo.
Bolivia también ha sido afectada. 41 personas han muerto por complicaciones relacionadas a la gripe A H1N1. Un reciente informe de la Coordinación del Sistema de las Naciones Unidas para la influenza ha sugerido que se necesitarán 1,5 billones de dólares para ayudar a los países en desarrollo a enfrentar el virus H1N1. Ésta y otras pandemias globales regresarán.
Para apoyar los esfuerzos de la ONU, el Reino Unido –afectado gravemente por ser un centro mundial de viajes- pudo anunciar el 17 de septiembre un compromiso inicial de £ 23 millones para ayudar a los países en desarrollo. Como parte de este compromiso, también hemos acordado re-asignar a la Organización Mundial de la Salud el 10% de nuestros suministros contratados de vacunas, para que las distribuya en los países en vías de desarrollo. De esta manera, muchos millones de vacunas estarán disponibles, por si acaso, para los países que no pueden pagarlas.
Al igual que con las dificultades económicas, el cambio climático, el comercio mundial y la reducción de la pobreza, los problemas globales requieren soluciones globales. Mientras más se involucre Bolivia a través de las Naciones Unidas y otros organismos multilaterales, mirando más allá de sus fronteras hacia la realidad de afuera, más fuerte será su voz en los asuntos mundiales.
Posted at 21:20 22 septiembre 2009 by Nigel Baker | Comentarios[2]

Enviado por Javier Meruvia en septiembre 24, 2009 a las 04:33 PM BST #
Enviado por Oscar Avalle en septiembre 29, 2009 a las 05:28 PM BST #